¡Hola, Gourmets! Hoy nos ponemos el delantal para preparar un auténtico clásico que nunca falla en nuestras casas: la tradicional tortilla de patatas española. Es una receta muy sencilla y perfecta para el día a día, pero tiene sus pequeños trucos para que el resultado sea de diez.
Siempre surge el eterno debate de si debe llevar cebolla o no, y si tiene que estar muy cuajada o más bien jugosa. Nosotros os vamos a dar las claves para que la preparéis exactamente a vuestro gusto. Personalmente, yo suelo añadirle cebolla para darle ese toque dulzón irresistible y busco siempre un punto jugoso para que no quede nada seca en el centro. ¡Vamos a cocinar!
Ingredientes
- 5 huevos
- 500 gramos de patatas
- 1 cebolla (opcional, ¡pero muy recomendada!)
- 1 pizca de sal
- 1 vaso de aceite de oliva (para freír)
Preparación de la tortilla de patatas española
- Preparamos los ingredientes: Pelamos, lavamos y cortamos las patatas. Para que se cocinen bien y queden muy suaves, os recomiendo cortarlas en láminas finitas o en daditos pequeños, como más os guste. Si hemos decidido hacerla con cebolla, la picamos también muy finita.
- Freímos la patata: Ponemos a calentar una sartén amplia con el vaso de aceite de oliva. Cuando coja temperatura, añadimos las patatas y las dejamos cocinar a fuego medio. Es importante remover de vez en cuando para que se hagan por igual y no se quemen.
- Añadimos la cebolla: Incorporamos la cebolla a la sartén y mezclamos bien. Si queréis que la patata siga siendo la gran protagonista de la receta, podéis usar solo media cebolla. Dejamos pochando todo junto hasta que la patata esté muy tierna.
- Escurrimos bien: Una vez que las patatas y la cebolla estén en su punto, las sacamos con una espumadera y las ponemos sobre un colador. Este paso es fundamental porque nos ayuda a retirar todo el exceso de aceite para que el plato no nos quede pesado.
- Mezclamos con el huevo: Ahora llega el momento clave y tenemos dos opciones según el resultado que busquemos. Si queremos una tortilla muy esponjosa, batimos bien los huevos hasta que espumen, añadimos la mezcla de patatas, la sal al gusto y removemos. Si, por el contrario, buscamos una textura más jugosa, ponemos las patatas escurridas en un bol, cascamos los huevos enteros encima, echamos la sal y lo mezclamos todo junto sin batir los huevos previamente.
Un pequeño consejo de cocina: dejad que la mezcla repose un par de minutos para que los sabores se integren. Yo suelo chafar un poquito las patatas con el tenedor en este punto para que quede súper cremosa.
- A la sartén: Elegimos una buena sartén antiadherente (¡imprescindible para que no se nos pegue!). Añadimos un par de cucharadas de aceite y la calentamos. Vertemos toda la mezcla y, solo al principio, removemos un poco el centro con una espátula. Después, dejamos que se cocine a su ritmo sin tocarla.
- Le damos la vuelta: Cuando veamos que los bordes empiezan a cuajarse, cogemos un plato llano o un vuelve-tortillas y le damos la vuelta con decisión. La volvemos a deslizar en la sartén y la dejamos unos 3 o 4 minutos más. Si os gusta la tortilla de patatas española poco cuajada, este es el momento de sacarla; si la preferís más hecha, dejadla un par de minutos extra.
- El reposo: ¡Ya la tenemos! Nuestro último truco para conseguir una textura perfecta es dejarla reposar unos 10 minutos en el plato antes de llevarla a la mesa. Al cortarla, veréis lo increíblemente jugosa y sabrosa que queda.
¿Con qué la acompañamos?
Esta maravilla combina absolutamente con todo. Podemos servirla con unos clásicos pimientos fritos, una ensalada fresca de tomate y burrata, unos guisantes con jamón, unos champiñones al ajillo o simplemente con unas buenas rebanadas de pan con tomate y embutido. ¡Una comida económica, redonda y deliciosa!
Valor nutricional (por comensal)
- Calorías: 395 kcal
- Proteínas: 10,8 g
- Grasas: 34 g
- Carbohidratos: 17 g
- Fibra: 2 g