

¡Hola, Gourmets!
Hoy vamos a preparar un plato que es pura delicia y que nos transporta directamente a Asia sin movernos de casa: un espectacular pollo teriyaki con arroz. Es una de esas recetas que lo tienen todo: un pollo tierno por dentro y crujiente por fuera, una salsa agridulce que enamora y un arroz blanco suelto que acompaña a la perfección. Aunque suene sofisticado, veréis que prepararlo es mucho más sencillo de lo que parece. ¡Vamos a la cocina!
Tiempo total: 45 minutos
Raciones: 4 personas
Dificultad: Baja
Comenzamos cortando la pechuga de pollo en dados de tamaño mediano, procurando que sean todos más o menos iguales para que se cocinen de manera uniforme. Los ponemos en un bol, salpimentamos al gusto, añadimos el huevo y mezclamos muy bien hasta que todos los trozos queden impregnados.
En un plato hondo o un recipiente amplio, ponemos la taza de maicena. Pasamos cada dado de pollo por la maicena, asegurándonos de que quede bien cubierto, y sacudimos ligeramente para retirar el exceso. En una sartén con abundante aceite caliente, freímos el pollo por tandas hasta que esté dorado y crujiente por fuera y bien cocido por dentro. A medida que lo sacamos, lo dejamos escurrir sobre papel de cocina.
Ahora, nos ponemos con el corazón del plato: la salsa. En una sartén limpia a fuego medio, rallamos el trozo de jengibre y los dientes de ajo. Vertemos la salsa de soja, el caldo de pollo, el mirin (o vinagre de arroz) y el sake. Dejamos que la mezcla hierva durante unos 5 minutos para que los sabores se fusionen y el ajo se cocine.
Incorporamos la miel a la sartén y removemos bien para que se disuelva. Para espesar la salsa, disolvemos la cucharada de maicena en un par de cucharadas de agua fría. Vertemos esta mezcla en la sartén poco a poco y sin dejar de remover para evitar que se formen grumos. Veremos cómo la salsa adquiere una textura brillante y más densa en un par de minutos.
Cuando la salsa tenga la consistencia deseada, añadimos los trozos de pollo frito que teníamos reservados. Mezclamos con suavidad para que todos los dados se impregnen bien de la salsa teriyaki, y cocinamos un minuto más todo junto. Retiramos del fuego.
Mientras preparamos el pollo, podemos ir haciendo el arroz. En una olla, calentamos un chorrito de aceite y sofreímos el ajo picado hasta que empiece a oler, pero sin que coja color. Añadimos el arroz y lo removemos un minuto para que se impregne del aceite. Vertemos el agua, añadimos una pizca de sal y llevamos a ebullición. En cuanto hierva, bajamos el fuego al mínimo, tapamos la olla y dejamos cocinar hasta que el agua se haya absorbido por completo y el grano esté suelto.
¡Ya lo tenemos listo! Para emplatar, servimos una buena base de arroz blanco y colocamos encima nuestro delicioso pollo teriyaki con arroz. A mí me gusta espolvorear unas semillas de sésamo tostado por encima para darle un toque final. ¡Buen provecho!
* ATENCIÓN: La información sobre alérgenos ha sido interpretada por Inteligencia Artificial y no se garantiza su veracidad. Queda bajo explícita responsabilidad del usuario valorar qué alérgenos puede contener la receta.