¡Hola, Gourmets! Hoy vamos a viajar con el paladar para enseñaros a preparar un delicioso pollo tikka masala. Es, sin duda, una de las recetas de pollo al curry más famosas y apreciadas en el mundo entero.
Esta maravilla culinaria tiene su origen en la India británica; es una adaptación de la cocina tradicional para suavizar el picante y adaptarlo a todos los gustos. El secreto de su éxito está en un buen marinado previo con yogur y especias, seguido de una cocción lenta en leche de coco y una pasta aromática increíble. Os aseguro que el sabor y la textura que conseguimos con esta técnica son una auténtica delicia. ¡Vamos a cocinar!
Ingredientes
- Pollo troceado y deshuesado (contramuslos y pechuga) 500 g
- Yogur natural sin azúcar 1 unidad
- Garam masala 1 cucharada sopera
- Comino molido 1 cucharadita de postre
- Cilantro en grano (molido) 1 cucharadita de postre
- Tomate concentrado 50 ml
- Tomates pelados y sin pepitas 3 unidades
- Cebolla 1 unidad
- Leche de coco 125 ml
- Pimienta negra en grano 8 granos
- Hojas de curry 6 unidades
- Cúrcuma molida 1 pizca
- Cilantro molido 1 cucharadita de postre
- Jengibre molido 1 cucharadita de postre
- Ajo en polvo 1 cucharadita de postre
- Diente de ajo 1 unidad
- Jengibre fresco (opcional) 1 cm rallado
- Cilantro fresco (opcional) unas ramitas muy picadas
Cómo hacer pollo tikka masala paso a paso
- Para que nuestro plato sea muy fácil y agradable de comer, comenzamos limpiando bien las tajadas de pollo. Retiramos la piel y las cortamos en trozos medianos, sin hueso. Mezclar pechugas y contramuslos es una excelente idea para que quede jugoso.
- A continuación, preparamos nuestra mezcla mágica de especias: juntamos el garam masala, el comino molido, el cilantro (tanto en polvo como en grano), las hojas de curry, la cúrcuma, el ajo en polvo y el jengibre en polvo. Lo mezclamos todo muy bien, tomamos la mitad de esta mezcla y la reservamos para más adelante.
- La otra mitad de las especias la mezclamos con el yogur natural. Sumergimos los trozos de pollo en esta preparación y los dejamos marinar. Yo suelo recomendar prepararlo por la noche y dejarlo en la nevera hasta el día siguiente (unas 8 horas); así la carne absorbe un sabor espectacular.
- Una vez finalizado el tiempo de marinado, calentamos una sartén y freímos las tajadas de pollo hasta que queden ligeramente doradas.
- Mientras se dora el pollo, preparamos la pasta aromática. En un procesador de alimentos, trituramos el tomate concentrado, los tres tomates pelados y sin pepitas, la cebolla, el diente de ajo, las bayas de pimienta negra y la mitad de la mezcla de especias que habíamos reservado.
- En la misma sartén donde tenemos el pollo dorado, vertemos la leche de coco y la pasta recién triturada. Dejamos que el pollo se cueza a fuego suave dentro de esta salsa, reduciendo hasta que tome su tradicional y apetecible color rojizo, característico de un buen pollo tikka masala.
- Una vez listo, retiramos del fuego. Para coronar el plato, podemos espolvorear un poco de cilantro fresco muy picado y añadir el jengibre fresco rallado. Le aporta un toque cítrico y refrescante maravilloso. También podéis llevar estos dos ingredientes a la mesa para que cada comensal se los sirva a su gusto.
Con qué acompañar nuestro plato
Para disfrutar de esta receta como manda la tradición, os sugiero servirla junto a un buen arroz basmati aromático o unas verduras suavemente salteadas. Y si queréis un contraste de sabores de nivel experto, acompañadlo con un poco de chutney; sus notas dulces y afrutadas equilibran las especias a la perfección. ¡Que lo disfrutéis!