¡Hola, Gourmets!
Hoy nos metemos en la cocina para preparar un clásico que nunca falla, una de esas recetas que saben a hogar, a domingos en familia y a tradición. Vamos a cocinar juntos la auténtica **empanada gallega de la abuela**, con una masa casera que se deshace en la boca y un relleno jugoso y lleno de sabor. Aunque pueda parecer un plato elaborado, veremos que, con un poco de mimo, es más sencillo de lo que parece. ¡Vamos a ello!
Ingredientes
Para la masa:
- Harina de trigo común (500 g)
- Leche entera (150 ml)
- Aceite de oliva suave o de girasol (150 ml)
- Huevo (1 unidad)
- Sal (1 cucharadita de postre)
Para el relleno:
- Cebollas (2 unidades)
- Pimiento rojo (1 unidad)
- Salsa de tomate (250 g)
- Caballa en conserva (300 g)
- Aceite de oliva (2 cucharadas soperas)
- Huevo para pincelar (1 unidad)
Preparando nuestra empanada gallega de la abuela
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Empezamos con la masa. En un bol grande, ponemos la harina y hacemos un hueco en el centro, como un volcán. En ese hueco, añadimos la sal, la leche, el aceite y el huevo ligeramente batido. Con las manos, vamos integrando todo poco a poco hasta formar una bola de masa homogénea y manejable.
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Dejamos reposar la masa. La cubrimos con un paño de cocina limpio y la dejamos descansar sobre la encimera durante unos 15 minutos. Este pequeño reposo hará que luego sea mucho más fácil estirarla.
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Preparamos el relleno. Mientras la masa reposa, nos ponemos con el sofrito. Pelamos y picamos las cebollas en trocitos pequeños (brunoise). Hacemos lo mismo con el pimiento rojo, después de lavarlo y secarlo bien.
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En una sartén grande, calentamos un par de cucharadas de aceite. Primero pochamos la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente. Luego, añadimos el pimiento picado y dejamos que todo se cocine junto durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
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Cuando las verduras estén tiernas, incorporamos la salsa de tomate y la caballa bien escurrida y desmenuzada. Mezclamos con cuidado y dejamos cocinar todo junto unos 5 minutos más para que los sabores se integren. Retiramos del fuego y dejamos que el relleno se temple. Es importante que no esté muy caliente al rellenar la empanada.
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Montamos la empanada. Precalentamos el horno a 190 °C con calor arriba y abajo. Dividimos nuestra masa en dos porciones, una ligeramente más grande que la otra. Sobre una superficie enharinada, estiramos con un rodillo la porción más grande hasta que quede fina. Esta será nuestra base.
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Colocamos la base de la masa sobre una bandeja de horno con papel vegetal. Distribuimos el relleno por encima, dejando un par de centímetros libres en todo el borde.
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Cerramos y sellamos. Estiramos la otra porción de masa para hacer la tapa. La colocamos con cuidado sobre el relleno y sellamos los bordes, presionando la masa de arriba contra la de abajo. Podemos hacer un repulgue (el clásico cordón trenzado) o simplemente doblar el borde inferior sobre el superior y presionar con un tenedor.
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¡Al horno! Batimos un huevo y pincelamos toda la superficie de la empanada para que coja un bonito color dorado. Con la punta de un cuchillo, hacemos un pequeño agujero en el centro (la «chimenea») para que salga el vapor durante la cocción. Si nos ha sobrado algún recorte de masa, podemos usarlo para decorar.
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Horneamos durante unos 35 minutos a 190 °C, o hasta que veamos que la superficie está dorada y crujiente.
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Una vez lista, la sacamos del horno y la dejamos reposar unos minutos antes de cortarla. Esta **empanada gallega de la abuela** está deliciosa tanto tibia como fría. ¡Y al día siguiente está incluso mejor!
Consejos del Chef
Aquí os dejo un par de ideas para que vuestra empanada quede de matrícula:
- Un toque de sabor extra en la masa: Un truco que nunca falla es sustituir parte del aceite de la masa por el aceite de la conserva de caballa. Le dará un sabor a mar espectacular.
- ¿Y si sobra? Se conserva perfectamente en la nevera un par de días. También se puede congelar, ya sea entera una vez horneada y fría, o por porciones. Para descongelarla, lo ideal es dejarla en la nevera y luego darle un golpe de calor en el horno.
- Otras ideas de relleno: Aunque la caballa es un clásico, esta masa es perfecta para un relleno de atún con huevo duro, de mejillones, de bacalao con pasas o incluso de carne picada. ¡Animaos a experimentar!