gambas al ajillo
Mediterránea
Gambas al ajillo: la mejor receta para un resultado tierno y jugoso
⏱️15 minutosPreparación
🍽️3Raciones
🥘Aperitivos y EntrantesSección
Guardar receta
🖨️ Imprimir

¡Hola, Gourmets! En cualquier reunión familiar o de amigos, hay un aperitivo que nunca nos falla y que siempre triunfa en la mesa. Hoy preparamos unas clásicas y deliciosas gambas al ajillo. Es una receta muy rápida y sencilla, pero para que salga perfecta la clave está en usar ingredientes de calidad: unas buenas gambas blancas bien frescas y un aceite de oliva virgen extra de primera.

Además, yo suelo recomendar tener siempre a mano una buena hogaza de pan rústico de trigo con mucha miga. Os aseguro que mojar en el aceite con aroma a ajo y picante que queda en el fondo de la cazuela de barro es un verdadero placer del que nadie querrá perderse ni una gota.

Ingredientes para las gambas al ajillo (3 personas)

  • 15 colas de gambas blancas de buen tamaño
  • 2 dientes de ajo
  • Cayena al gusto (según el nivel de picante que busquemos)
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Preparación paso a paso

  1. Comenzamos pelando nuestras gambas para retirarles las cabezas, las patas y los caparazones. Un pequeño consejo: ¡no tiremos nada! Lo ideal es guardar o congelar todos estos restos para preparar en otro momento un riquísimo fumet o caldo de marisco. Aprovechamos también para limpiar bien las gambas, retirando el intestino o hilillo negro central para que queden perfectas.
  2. Ponemos el aceite de oliva virgen extra en una fuente de barro tradicional y lo llevamos al fuego. Mientras va cogiendo temperatura, fileteamos los dientes de ajo finamente y preparamos las cayenas.
  3. Añadimos los ajos y las cayenas al aceite caliente. Dejamos que se doren poco a poco, pero vigilando muy de cerca para que el ajo no llegue a quemarse, ya que eso le daría un sabor amargo nada agradable a nuestras gambas al ajillo.
  4. Cuando los ajos estén en su punto exacto y el aceite burbujee por la temperatura, agregamos las colas de gamba previamente sazonadas con un pellizco de sal. Las dejamos cocinar durante apenas un minuto y les damos la vuelta.
  5. Justo en este momento, apagamos el fuego y tapamos la fuente inmediatamente con un plato. De esta forma, las gambas se terminarán de cocinar suavemente con el calor remanente y el vapor que se genera en el interior. Es el gran truco para asegurarnos de que queden extraordinariamente tiernas y jugosas.
  6. Dejamos reposar la fuente durante cinco minutos. Pasado ese tiempo, la llevamos directamente a la mesa y la destapamos delante de los comensales. ¡Ese aroma al levantar el plato abrirá el apetito a cualquiera!
Ficha rápida
Tiempo15 minutos
Raciones3
OrigenMediterránea
Ingrediente principalMariscos
Alérgenos*
Crustáceos

* ATENCIÓN: La información sobre alérgenos ha sido interpretada por Inteligencia Artificial y no se garantiza su veracidad. Queda bajo explícita responsabilidad del usuario valorar qué alérgenos puede contener la receta.